El encuentro nacional e internacional por el acuerdo humanitario y la paz en Colombia, comenzó con nutrida, combativa y entusiasta movilización, a las doce meridiano, en el centro administrativo municipal, CAM, y culminó casi cuatro horas después en el politécnico, bajo un clima fresco y agradable con atisbo tímido de sol por momentos, en la espléndida sultana del valle, Cali.
El 90% de los asistentes eran jóvenes venidos de diferentes regiones del país, ávidos todos de paz, salida política e intercambio humanitario. Por lo menos 5.000 personas hicieron el recorrido organizadamente, lanzando consignas contra la política uribista y llamando a la unidad del pueblo colombiano alrededor de la paz y la solución dialogada al conflicto social y armado que sacude la nación.
Fue una clara notificación a la política criminal de la “seguridad democrática” de Uribe, de que el pueblo colombiano está dispuesto a luchar para que prime la civilización sobre la barbarie y la fuerza bruta de la represión del régimen capitalista.
Antes de comenzar, se llevó acabo la acreditación y la bienvenida por los organizadores y convocantes, especialmente por los estudiantes que hacen parte del mandato estudiantil.
El delegado por la administración municipal señaló: “El compromiso nuestro, el compromiso de la administración de Cali, es aportar el grano de arena correspondiente a nuestra dimensión y nuestra proporción como administración municipal para que el conflicto armado, para que las condiciones que genera un conflicto armado se vayan diluyendo y se vayan acabando”.
Un estudiante de la Federación de Estudiantes Universitarios, FEU, indicó: “Nuestro inconformismo no es únicamente de la juventud, sino de todos los que hemos nacidos en un país de muertos. Hoy venimos de diferentes latitudes del país estudiantes universitarios manifestando no solo nuestro profundo dolor frente a un país que se mantiene en guerra, sino también nuestra profunda esperanza a que esa situación cambie. Es doloroso que nos han condenado a vivir en un país añejo, viejo, en un país anacrónico, en un país donde la corruptela sigue siendo el modelo de vida, en un país donde los políticos sigue haciendo de las suyas, en un país donde la muerte es ahora la “esperanza” que nos inculcan desde pequeños. Queremos desde la FEU, hacer una propuesta: La de terminar con ese viejo país, la determinar con esa vieja Colombia y la de construir una Colombia Nueva, porque lo que necesita realmente nuestro territorio, nuestra soberanía, nuestros pueblos, nuestros campesinos, nuestros indígenas, nuestros trabajadores es una Colombia Nueva, una Colombia digna. Y esa dignidad que los estudiantes universitarios y los jóvenes le podemos proponer y traer es la dignidad rebelde, porque los jóvenes somos rebeldes por naturaleza, porque los jóvenes hemos aprendido a subvertir el orden existente, porque los jóvenes salimos a la calle, porque los jóvenes salimos a tropeliar y a marchar y porque los jóvenes estamos acostumbrados a que no nos aguantamos un régimen, que no solo nos ha oprimido sino que también nos ha obligado a vivir en el modelo de la “seguridad democrática”, el modelo que ha incursionado y ha impuesto la bota militar al interior de las universidades ; el modelo de “seguridad democrática” que ha asesinado a miles de estudiantes, modelo que ha quitado la esperanza a miles de jóvenes”.
“Hoy, para la construcción de la paz, nosotros creemos que los caminos de reconciliación deben pasar no solo por la solución política del conflicto social y armado, sino también por la solución democrática que tenga en cuenta que la juventud tiene también propuestas y propósitos para los diferentes sectores sociales, que se tenga en cuenta que la identidad se basa en la dignidad. Por eso saludamos este espacio”.
Fernando Cruz, asesor jurídico del mandato estudiantil que nace precisamente en el Valle y se ha ido extendiendo por las demás universidades públicas del país, subrayó: “La paz en este país se tiene que conseguir es en la calle y con las organizaciones sociales. Es el momento de las organizaciones sociales, es el momento de que las organizaciones sociales saquen un pronunciamiento bien efectivo, no solamente a nivel escrito, sino un pronunciamiento de la caminata, de la lucha de la calle. Solamente así podemos conseguir un pronunciamiento por el acuerdo humanitario y la paz”.
Orlando Riasco, de la universidad Santiago de Cali, dijo: “Estamos desechando el camino de la guerra y queremos sobre todo que en Colombia se encuentre soluciones a los graves problemas que tiene el país: al problema de la violencia, la violación de los derechos humanos, a las necesidades que tienen todos los colombianos frente al empleo, frente a la vivienda, el problema de la miseria y el hambre que vive el pueblo colombiano”.
El almuerzo fue servido después de las cuatro de la tarde en el polideportivo y mañana 14, se iniciarán propiamente los debates en las cuatro comisiones: 1. Perspectiva de la solución política al conflicto en Colombia; 2. Papel de los acuerdo humanitarios; 3. Movimientos sociales protagonistas de la paz; 4. Los medios de comunicación y su compromiso con el acuerdo humanitario.
Usted cree quizás que está informado sobre lo sucedido en Guantánamo y le sorprende que el presidente Obama no logre cerrar ese centro de tortura. Pues se equivoca. Usted no conoce la verdadera finalidad de ese dispositivo y lo que lo hace indispensable para la actual administración.
¡Cuidado! Si lo que usted quiere es seguir pensando que existen valores comunes entre nosotros y Estados Unidos y que debemos seguir siendo aliados de Washington, absténgase de leer este artículo. Thierry Meyssan
El secretario de Defensa Donald Rumsfeld participó en las reuniones del Grupo de los Seis, que se encargó de escoger las formas de tortura que debían aplicar los militares estadounidenses. Aquí vemos a Rumsfeld durante visita a la cárcel de Abu Ghraib (Irak).
Todos recordamos las fotos de torturas que circularon por Internet. Se presentaban como trofeos de guerra que habían recogido unos cuantos soldados estadounidenses. Pero, al no poder verificar su autenticidad, los grandes medios de difusión no se atrevían a reproducirlas. En 2004, la cadena CBS les dedicó un reportaje. Comenzó así un gran movimiento de denuncia de los malos tratos infligidos a los iraquíes.
La cárcel de Abu Ghraib demostraba que la supuesta guerra contra la dictadura de Sadam Husein era en realidad una guerra de ocupación como cualquier otra, con la misma secuela de crímenes. Washington aseguró, como era de esperar, que se trataba de excesos cometidos a espaldas de los mandos por unos cuantos individuos no representativos, calificados como «manzanas podridas». Algunos soldados fueron arrestados y juzgados para que sirvieran de ejemplo. Y se cerró el caso hasta las siguientes revelaciones.
Simultáneamente, la CIA y el Pentágono iban preparando a la opinión pública, tanto en Estados Unidos como en los países aliados, para un cambio de valores morales. La CIA había nombrado un agente de enlace con Hollywood, el coronel Chase Brandon (un primo de Tommy Lee Jones), y contratado a célebres escritores (como Tom Clancy) y guionistas para escribir nuevos guiones para películas y series de televisión. Objetivo: estigmatizar la cultura musulmana y banalizar la tortura como parte de la lucha contra el terrorismo. Como ejemplo de ello, las aventuras del agente Jack Bauer, en la serie 24h, han sido abundantemente subvencionadas por la CIA para que cada temporada llevara un poco más lejos los límites de lo aceptable.
En los primeros episodios, el héroe intimida a los sospechosos para sacarles información. En los episodios siguientes, todos los personajes sospechan unos de otros, y se torturan entre sí, con más o menos escrúpulos y cada vez más seguros de que están cumpliendo con su deber. En la imaginación colectiva, siglos de humanismo fueron así barridos y se impuso una nueva barbarie. Esto permitía al cronista del Washington Post, Charles Krauthammer (que además es siquiatra) presentar el uso de la tortura como «un imperativo moral» (sic) en estos difíciles tiempos de guerra contra el terrorismo.
La investigación del senador suizo Dick Marty confirmó al Consejo de Europa que la CIA había secuestrado a miles de personas a través del mundo, entre ellas varias decenas –posiblemente cientos– habían sido secuestradas en territorio de la Unión Europea. Vino después la avalancha de testimonios sobre los crímenes perpetrados en las cárceles de Guantánamo (en la región del Caribe) y de Baghram (Afganistán). Perfectamente acondicionada, la opinión pública de los Estados miembros de la OTAN aceptó la explicación que se le dio y que tan bien cuadraba con las novelescas intrigas que la televisión le venía sirviendo: para poder salvar vidas inocentes Washington estaba recurriendo a métodos clandestinos, secuestrando sospechosos y haciéndolos hablar mediante métodos que la moral pudiera rechazar pero que la eficacia había hecho necesarios.
Fue a partir de esa narración simplista que el candidato Barack Obama se levantó contra la saliente administración Bush. Convirtió la prohibición de la tortura y el cierre de las prisiones secretas en medidas claves de su mandato. Después de su elección, durante el periodo de transición, se rodeó de juristas de muy alto nivel a los que encargó la elaboración de una estrategia para cerrar el siniestro episodio. Ya instalado en la Casa Blanca, dedicó sus primeros decretos presidenciales al cumplimiento de sus compromisos en la materia. Aquella prontitud conquistó a la opinión pública internacional, suscitó una inmensa simpatía hacia el nuevo presidente y mejoró la imagen de Estados Unidos ante el mundo.
El único problema es que, al cabo de un año de la elección de Barack Obama, se han resuelto unos cientos de casos individuales pero en el fondo nada ha cambiado. El centro de detención creado por Estados Unidos en su base militar de Guantánamo sigue ahí y no hay esperanzas de cierre inminente. Las asociaciones de defensa de derechos humanos señalan además que los actos de violencia contra los detenidos han empeorado.
Al ser interrogado sobre el tema, el vicepresidente estadounidense Joe Biden declaró que mientras más avanzaba en el expediente de Guantánamo, más cosas que hasta entonces ignoraba iba descubriendo. Y después advirtió a la prensa, enigmáticamente, que no se podía abrir la caja de Pandora.
Por su parte, el consejero jurídico de la Casa Blanca, Greg Craig, quiso presentar su renuncia, no porque considere que haya fallado en su misión de cerrar el centro, sino porque estima en este momento que se le ha dado una misión imposible.
¿Por qué el presidente de los Estados Unidos no logra que lo obedezcan en su propio país? Si ya todo está dicho sobre los abusos de la era Bush, ¿por qué se habla ahora de una caja de Pandora y qué es lo qué es lo que causa tanto temor?
El problema es que el sistema es en realidad mucho más extenso. No se trata solamente de unos cuantos secuestros y una prisión. Y lo más importante es que su finalidad es radicalmente diferente de lo que la CIA y el Pentágono le han hecho creer al público. Antes de emprender este descenso al infierno, es conveniente aclarar algo...
Las torturas perpetradas en Irak no son simples casos aislados, como afirmó la administración Bush, sino que se integran en toda una estrategia de contrainsurgencia. La única forma de ponerles fin no es la condena moral sino la solución de la situación política. Pero Barack Obama sigue dilatando el retiro de las fuerzas extranjeras que ocupan Irak...
Los experimentos de los médicos estadounidenses no se hicieron en secreto, como los del doctor Josef Menguele en Auschwitz, sino bajo el control directo y exclusivo de la Casa Blanca.
Todo se informaba a un grupo encargado de tomar las decisiones, grupo que se componía de 6 personas: Dick Cheney, Condoleezza Rice, Donald Rumsfeld, Colin Powell, John Ashcroft y George Tenet. Este último atestiguó que había participado en una docena de reuniones de trabajo de dicho grupo...
Al final de la Segunda Guerra Mundial, el tribunal militar de Nuremberg actuó en 12 juicios. Uno de ellos estuvo dedicado a 23 médicos nazis. Siete de ellos fueron absueltos, 9 fueron condenados a penas de cárcel y otros 7 fueron condenados a muerte. Desde entonces existe un Código Ético que rige la medicina a nivel mundial. Ese Código prohíbe precisamente lo que los médicos estadounidenses hicieron en Guantánamo y en las demás cárceles secretas.
Cualquier persona medianamente informada comprende de inmediato que el edulcorado “Acuerdo complementario para la Cooperación y Asistencia Técnica en Defensa y Seguridad entre los gobiernos de Colombia y Estados Unidos”, firmado el 30 de octubre y publicado en la tarde del 2 de noviembre, equivale a la anexión de Colombia a Estados Unidos. El acuerdo pone en aprietos a teóricos y políticos. No es honesto guardar silencio ahora y hablar después sobre soberanía, democracia, derechos humanos, libertad de opinión y otras delicias, cuando un país es devorado por el imperio con la misma facilidad con que un lagarto captura una mosca. Se trata del pueblo colombiano, abnegado, trabajador y luchador. Busqué en el largo mamotreto una justificación digerible, y no vi razón alguna. En 48 páginas de 21 líneas, cinco se dedican a filosofar sobre los antecedentes de la vergonzosa absorción que convierte a Colombia en territorio de ultramar. Todas se basan en los acuerdos suscritos con Estados Unidos después del asesinato del prestigioso líder progresista Jorge Eliécer Gaitán, el 9 de abril de 1948, y la creación de la Organización de Estados Americanos, el 30 de abril de 1948, discutida por los Cancilleres del hemisferio, reunidos en Bogotá bajo la batuta de Estados Unidos los días trágicos en que la oligarquía colombiana tronchó la vida de aquel dirigente y desató la lucha armada en ese país. El Acuerdo de Asistencia Militar entre la República de Colombia y los Estados Unidos, en abril de 1952; el relacionado con “una Misión del Ejército, una Misión Naval y una Misión Aérea de las Fuerzas Militares de los Estados Unidos”, suscrito el 7 de octubre de 1974; la Convención de Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas, de 1988; la Convención de Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, de 2000; la Resolución 1373 del Consejo de Seguridad, de 2001, y la Carta Democrática Interamericana; la de Política de Defensa y Seguridad Democrática, y otras que se invocan en el citado documento. Ninguna justifica convertir un país de 1 141 748 kilómetros cuadrados, ubicado en el corazón de Suramérica, en base militar de Estados Unidos. Colombia posee 1,6 veces el territorio de Texas, segundo Estado de la Unión en extensión territorial, arrebatado a México, que después sirvió de base para conquistar a sangre y fuego más de la mitad de ese hermano país. Por otro lado, han transcurrido ya 59 años desde que soldados colombianos fueron enviados a la distante Asia para combatir junto a las tropas yankis contra chinos y coreanos en octubre de 1950. Lo que el imperio pretende ahora es enviarlos a luchar contra sus hermanos venezolanos, ecuatorianos y otros pueblos bolivarianos y del ALBA, para aplastar la Revolución Venezolana, como trataron de hacer con la Revolución Cubana en abril de 1961. Durante más de un año y medio, antes de la invasión, el gobierno yanki promovió, armó y utilizó las bandas contrarrevolucionarias del Escambray, como hoy utiliza a los paramilitares colombianos contra Venezuela. Cuando el ataque de Girón, los B-26 yankis tripulados por mercenarios operaron desde Nicaragua, sus aviones de combate eran transportados hacia la zona de operaciones en un portaaviones, y los invasores de origen cubano que desembarcaron en aquel punto venían escoltados por buques de guerra y la infantería de marina de Estados Unidos. Hoy sus medios de guerra y sus tropas estarán en Colombia, no sólo como una amenaza para Venezuela sino para todos los Estados de Centro y Suramérica. Es realmente cínico proclamar que el infame acuerdo es una necesidad de la lucha contra el tráfico de drogas y el terrorismo internacional. Cuba ha demostrado que no se necesitan tropas extranjeras para evitar el cultivo y el tráfico de drogas y mantener el orden interno, a pesar de que Estados Unidos, la potencia más poderosa de la tierra, promovió, financió y armó durante decenas de años las acciones terroristas contra la Revolución Cubana. La paz interna es prerrogativa elemental de cada Estado; la presencia de tropas yankis en cualquier país de América Latina con ese propósito es una descarada intervención extranjera en sus asuntos internos, que inevitablemente provocará el rechazo de su población. La lectura del documento demuestra que no sólo las bases aéreas colombianas se ponen en manos de los yankis, sino también los aeropuertos civiles y en definitiva cualquier instalación útil a sus fuerzas armadas. El espacio radioeléctrico queda también a disposición de ese país portador de otra cultura y otros intereses que nada tienen que ver con los de la población colombiana. Las Fuerzas Armadas norteamericanas disfrutarán de prerrogativas excepcionales. En cualquier parte de Colombia los ocupantes pueden cometer delitos contra las familias, los bienes y las leyes colombianas, sin tener que responder ante las autoridades del país; a no pocos lugares llevaron los escándalos y las enfermedades, como hicieron con la base militar de Palmerola, en Honduras. En Cuba, cuando visitaban la neocolonia, se sentaron a horcajadas sobre el cuello de la estatua de José Martí, en el Parque Central de la Capital. La limitación relacionada con el número total de soldados puede ser modificada por solicitud de Estados Unidos, sin restricción alguna. Los portaaviones y barcos de guerra que visiten las bases navales concedidas llevarán cuantos tripulantes requieran, y pueden ser miles en uno solo de sus grandes portaaviones. El Acuerdo se extenderá por períodos sucesivos de 10 años, y nadie puede modificarlo sino al final de cada período, advirtiéndolo un año antes. ¿Qué hará Estados Unidos si un gobierno como el de Johnson, Nixon, Reagan, Bush padre o Bush hijo y otros similares, recibe la solicitud de abandonar Colombia? Los yankis fueron capaces de derrocar decenas de gobiernos en nuestro hemisferio. ¿Cuánto duraría un gobierno en Colombia si anunciara tales propósitos? Los políticos de América Latina tienen ahora ante sí un delicado problema: el deber elemental de explicar sus puntos de vista sobre el documento de anexión. Comprendo que lo que ocurre en este instante decisivo de Honduras ocupe la atención de los medios de divulgación y los Ministros de Relaciones Exteriores de este hemisferio, pero el gravísimo y trascendente problema que tiene lugar en Colombia no puede pasar inadvertido por los gobiernos latinoamericanos. No albergo la menor duda sobre la reacción de los pueblos; sentirán el puñal que se clava en lo más profundo de sus sentimientos, en especial el de Colombia: ¡se opondrán, jamás se resignarán a tal infamia! El mundo enfrenta hoy graves y urgentes problemas. El cambio climático amenaza a toda la humanidad. Líderes de Europa casi imploran de rodillas algún acuerdo en Copenhague que evite la catástrofe. Presentan como realidad que en la Cumbre no se alcanzará el objetivo de un convenio que reduzca drásticamente la emisión de gases de efecto invernadero. Prometen proseguir la lucha por alcanzarlo antes de 2012; existe riesgo real de que no pueda lograrse antes de que sea demasiado tarde. Los países del Tercer Mundo reclaman con razón a los más desarrollados y ricos cientos de miles de millones de dólares anuales para costear los gastos de la batalla climática. ¿Tiene algún sentido que el gobierno de Estados Unidos invierta tiempo y dinero en construir bases militares en Colombia para imponer a nuestros pueblos su odiosa tiranía? Por ese camino, si un desastre amenaza al mundo, un desastre mayor y más rápido amenaza al imperio, y todo sería consecuencia del mismo sistema de explotación y saqueo del planeta. Fidel Castro Ruz Noviembre 6 de 2009 10 y 39 a.m.
Resulta molesto cuando -intentando hacer un trabajo serio y responsable, enfocar la mirada atenta a cuestiones que son, hoy día, de vida o muerte- debe una redactora ocupar su escaso tiempo con banalidades tales como las mentiras de una persona que ha puesto su mejor empeño en convertirse en una asalariada del imperio, o leer las reiteradas mentiras que contra nuestro país abundan en las ciber-carreteras.
Desde hace años, es para mí tarea común del día a día responder en Internet las dudas y absurdas recriminaciones que se difunden sobre nuestro país y el acceso a Internet: he tenido la oportunidad de dirigir el área informática de una institución de carácter nacional y, por ello, de conocer en carne propia lo que implican para la aplicación de las TICs en Cuba las restricciones del bloqueo; he participado en el Taller Regional IFLA/UNESCO de Internet para América Central y el Caribe, evento que se realizara los días 17 y 18 de noviembre de 2005 y en el que recibimos la visita del Sr. Stuart Hamilton, que a nombre de la Asociación de Asociaciones Bibliotecarias (IFLA, por sus siglas en inglés) y de su Comité de Libre Acceso a la Información, estudió la situación de Cuba con respecto a su acceso a Internet… y salió completamente satisfecho de nuestro trabajo en este sentido. (Fue publicado un Dossier sobre este taller, en el número 99 de 25 de noviembre de ese año en el Boletín Librínsula de la Biblioteca Nacional José Martí, accesible en http://librinsula.bnjm.cu/1-205/2005/noviembre/99/dossier/dossier183.htm ).
He visto y comprobado el trabajo de nuestro Estado y Gobierno para insertar a nuestra Patria en el mundo de la computación, las tecnologías de la información e Internet: desde hace muchos años, se acomete el trabajo de llevar las fibras del cableado óptico hasta el último rincón del verde caimán antillano; se ha creado una inmensa infraestructura para llevar el conocimiento sobre computación e Internet a todos, desde los niños hasta los ancianos de la tercera edad… la alfabetización informacional es un hecho en Cuba… entonces es lógico preguntarse: ¿enseña alguien a leer a quien no quiere que se informe?? Sobre esto precisa Rosa Mirian Elizalde “¿Qué sentido tendría abrir en todos los municipios de la Isla Joven Clubes de Computación –centros comunitarios gratuitos- para aprender el uso de las máquinas computadoras, con acceso a Internet? ¿Por qué Cuba ha puesto en práctica tan ambicioso programa de capacitación, si su infraestructura de redes es aún precaria? ¿Por qué estos datos sencillos, verificables por cualquiera, jamás aparecen en las reseñas periodísticas que machacan insistentemente sobre las supuestas restricciones de Cuba al acceso a Internet? La respuesta es simple: el criminal, como siempre, quiere hacer pasar a la víctima como asesino”. [1]
“La Internet parece inventada para nosotros”, repetía un Fidel consciente de que la tecnología no es ni buena ni mala, si no poder en las manos de quienes la tienen, un poder que nunca es neutral”. [2]
Quienes se quejan, en público o en privado, de la imposibilidad de un acceso a Internet desde Cuba, harían bien en leer estas palabras de algunos conocedores de la materia: Según Amaury E. del Valle, una de las voces más autorizadas en el periodismo cubano sobre el tema de Internet, “Cuba, un país con más de once millones de habitantes apenas tiene autorizados, vía satélite para Internet 65 Mbps de ancho de banda para la salida y 124 Mbps para la entrada” [3].
El 6 de febrero de este año, Boris Moreno Cordovés, Viceministro de la Informática y las Comunicaciones (MIC), en entrevista para Juventud Rebelde, confirmaba que las cifras actuales están en el rango de 180 megabytes de salida y otros 302 de entrada, “lo cual sigue siendo muy bajo para las necesidades reales” [4]
Nelson P. Valdés, Profesor Emérito de Sociología de la Universidad de Nuevo México, escribió en el año 2003: “Debe destacarse, sin embargo, que si bien el gobierno de los Estados Unidos eliminó la restricción principal que ejercía sobre la conexión cubana, no depende de Cuba conectarse a Internet a la velocidad que desee hacerlo o con tantos canales y proveedores Independientes como pueda elegir. Hasta el momento, cada vez que Cuba intenta añadir un nuevo canal a Internet, la contraparte estadounidense debe obtener la licencia apropiada del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. De modo similar, si una compañía norteamericana quiere abrirle un nuevo canal a Cuba o decide aumentar la velocidad de la conexión, se debe expedir una licencia”. [5]
La situación, a pesar de los “cambios” continúa en el mismo punto, pues pese a supuestas autorizaciones del Gobierno Obama, ninguna empresa de este ramo se ha comunicado oficialmente con Cuba. Ver [6]
Si en estos momentos, con la infraestructura incompleta que tenemos, con una conexión satelital, se proporcionara un servicio de Internet al país de forma indiscriminada, posiblemente ninguno de los usuarios conectados podría abrir ni al menos una página al día… Pero, sin razonamientos lógicos, solamente siguiendo un guión montado –pago al contado, imaginamos- muchos “disidentes” reclaman un servicio de Internet para satisfacer sus necesidades personales. A ninguno de ellos les preocupa si hoy día el país –repetimos, con sus escasos recursos- garantiza el acceso a la información que precisan médicos, investigadores, intelectuales… ellos reclaman “su” Internet. Sin embargo, estos “ciber quejosos” ostentan equipos con tecnología de punta, que van desde modernas laptops, grabadoras y cámaras de video a celulares de último modelo… No debe olvidarse que “[….] Mediante organismos gubernamentales como la USAID, el Plan Bush en el año 2004 destinó 36 millones de dólares para promover la subversión y apoyar materialmente a los grupúsculos contrarrevolucionarios, a los cuales dota de modernas tecnologías que niega al pueblo cubano en virtud del bloqueo. Esta llamada “Comisión para una Cuba Libre” otorgó adicionalmente en el 2004 otros cinco millones para difundir una imagen negativa de la nación, primordialmente a través de Internet, presentándolo como un país que viola los derechos humanos, promueve el terrorismo, fomenta la desestabilización, realiza actividades de espionaje y desarrolla un programa de investigación de armas biológicas”, lo que configura lo que llama el autor “guerra asimétrica” [7]
Ya Fidel anticipaba en 1965, con su visión precursora: “la posibilidad de que nuevas herramientas electrónicas se estaban disponiendo para el mal y probablemente ya se usaban contra Cuba: ‘pero hay algo que los cerebros electrónicos del Pentágono no pueden medir, hay algo que sus computadoras no pueden calcular, y eso es: la dignidad, la moral, y el espíritu revolucionario de nuestro pueblo’, dijo, “unos meses después de la fecha en que se interconectaron varias computadoras en los laboratorios del Pentágono y nacía ARPANET” Para fomentar esta idea de Cuba como país que restringe el acceso a Internet, han surgido personajillos elevados al rango de “figuras”, a golpes de dólares y manipulaciones mediáticas: tuve la desdicha de participar, por primera vez en vivo y en directo, en uno de los perfomances de Yoanis Sánchez, la “bloguera estrella”, bautizada por esta redactora como la “Calandraca bloguera” por el parecido obvio con el animalejo, además de por las características corporales similares entre ambos vermes, por su “relevancia”: las dos sirven como carnada. Allí, en Fresa y Chocolate, escuchamos mentira tras mentira, desde la supuesta censura a su sitio Generación Y (que es completamente replicado en otro, también a su nombre, y que promueve como una “voz cubana”, lo que demuestra la falacia de esa supuesta censura: ¿bloquear un blog, y permitir que su clon sea visible en todo su “esplendor”?, ¡totalmente carente de toda lógica!) Igualmente en su discurso refiere algunos sitios supuestamente bloqueados o censurados, entre otros el de su partner Claudia Codelo, “Octavo cerco”… que no muestra estar cercado ni siquiera por una cerquita peerles, como pueden comprobar en este print screen conseguido en mi Pc: JPEG - 60.8 KB Igualmente pude revisar algunos de los vínculos que “ostenta” Yoani en su clon, como por ejemplo, Bloggers Cuba; Itinerario blogger (donde me divertí con las clases de ciberterrorismo desde su “sitiado hogar”: ¿cómo pudieron los 13 o 14 participantes burlar el “cerco policial” a su casa? ¿Subirían, tal cual ninjas modernos, los 14 pisos por las paredes exteriores de su edificio??); Desde la Habana (con la voz de alguien que reconoce haber estudiado, ser universitaria, tener carencias… que parece haber resuelto como “bloguera independiente”: ¿calandraca se baña, pero salpica?); el pretencioso y recargado Habanemia, y para no hacer larga la saga de los ciber-paraperiodistas o parablogueros, nada menos que ¡¡un blog alojado en elmundo punto es!! (¿Quién lo diría, verdad, Yohandry? ¡¡Hay blogs a los que El mundo no tiene Prisa en censurarlos como hizo a los nuestros…!!), desde el cual su autora exhibe la misma predilección que recién ha atacado a Yoanis de disfrazarse… y hasta pude visitar sin ser invitada el blog de otro ciberchancletero, que compite con Yoani en esto de los perfomances, aunque en vez de disfrazarse, éste se desnuda… JPEG - 52.4 KB Un ejercicio de búsqueda bastante aburrido pero que demostró no sólo que la supuesta censura que recitara Yoanis en su bien aprendido discurso del jueves pasado es otra de sus mentiras, si no que lo identificado como “Blogs y sitios desde Cuba”, incluye sitios como el citado alojado en elmundo o el llamado convivencia, también con dominio situado en España... Y, luego de esta exposición, de revisar los vínculos que cito, dígame, querido lector, si no coincide con las palabras de la periodista Rosa Miriam Elizalde, Editora de la página digital Cubadebate, que ponen broche de oro a este texto: “Es algo agotador. Cuantos escribimos en la prensa cubana lo sabemos bien, y estamos acostumbrados, qué se le va a hacer si mucha gente se empeña en tomar la parte por el todo, la mentira por la norma, el absurdo por la divisa. […] Pero lo más agotador no es este goteo insoportable de lugares comunes, cosa que viene ocurriendo desde hace más de cuatro décadas con casi todo lo que huela a Cuba, y que más tarde o más temprano se desinfla como un globo de Cantolla. Lo más agobiante, y lo que día a día se extiende y crece, es lo que podría denominarse «corporativismo de la mentira», este modo frívolo de meter a todo un país dentro de la etiqueta de un prejuicio. Y esto no es solo nocivo y corrupto, sino irracional y fanático”. [8]
Cuba negó que negocie con firma de EEUU para Internet [http://embacu.cubaminrex.cu/Default.aspx?tabid=15076' >5] [7]
Ciberterrorismo Made in USA (Originalmente publicado en Juventud Rebelde, con fecha 16/11/2006) http://www.cubavision.cubaweb.cu/prensa_detalles.asp?ID=340 [8] Mentiras corporativas / Rosa Miriam Elizalde http://www.cubaperiodistas.cu/columnistas/rosa_miriam_elizalde/21.htm *Nota: “Entre otros usos, el prefijo para se emplea para expresar cierto tipo de similitud, es decir, relación que se establece entre cosas que comparten atributos en común, pero que no llegan a ser iguales o idénticas; así, tenemos paraliteratura, paramédico o parafarmacia, que denotan realidades similares a la literatura, los médicos y las farmacias, respectivamente, pero, en el fondo, de categoría inferior. Esto hace que los términos formados con este prefijo adquieran un cierto matiz peyorativo o cuando menos connoten carácter de sucedáneo”. El cajetín de la lengua / José Antonio Díaz Rojo http://www.ucm.es/info/especulo/cajetin/paralimp.html[1] http://www.cubadebate.cu/opinion/2009/08/01/%c2%bfquien-le-paga-a-la-%e2%80%9cextraordinaria%e2%80%9d-mercenaria-yoani-sanchez/ [2] http://colimadorcubano.blogcip.cu/2009/07/28/el-descredito-de-un-premio-y-la-alcancia-de-yoani/ [3] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=41116 [4] http://www.sld.cu/servicios/temas.php?idv=14335&idl=14&page=9 [5] http://embacu.cubaminrex.cu/Default.aspx?tabid=15076
Por instrucciones del Presidente Constitucional de la República, Jose Manuel Zelaya Rosales, y ante las distorsiones públicas realizadas por los miembros de la comisión negociadora que representaba al señor Micheletti en el acuerdo de Tegucigalpa/San José, al Pueblo hondureño y la Comunidad Internacional,
COMUNICAMOS:
1. El Acuerdo Tegucigalpa/San José, constituye el resultado de un diálogo que dentro del espíritu del Plan Arias, y bajo los auspicios de la Comunidad Internacional a través de la Comisión Especial de Cancilleres de países miembros de la Organización de Estados Americanos, surge con el fin de atender los mandatos incluidos en las Resoluciones de la Organización de Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos, para revertir el Golpe de Estado Militar y restaurar el Orden Constitucional, situación que irrevocablemente pasa por la restitución sin demora del Presidente Constitucional José Manuel Zelaya Rosales.
2. Que las Comisiones de Dialogo nombradas por el Presidente Constitucional José Manuel Zelaya Rosales, y por el régimen de facto que encabeza Roberto Micheletti Bain, respectivamente, convinieron en remitir al Congreso Nacional el Acuerdo Tegucigalpa/San José contentivo de doce puntos, de los cuales el numeral 5 manda a retrotraer la titularidad del Poder Ejecutivo a su estado previo al 28 de junio hasta la conclusión del actual periodo gubernamental, el 27 de enero de 2010, señalando taxativamente el procedimiento para revertir el golpe de Estado militar. Por tanto, cualquier interpretación fuera de este contexto seria inaceptable y constituiría una nueva afrenta al pueblo hondureño y a la comunidad internacional.
3. Que apegados al espíritu del Acuerdo Tegucigalpa/San José, el cargo del Presidente de la República que constitucionalmente eligió el pueblo hondureño para un mandato de 4 años no está en discusión, por lo que el Congreso Nacional debe actuar con responsabilidad y derogar los decretos con los que ilegalmente pretendieron destituir al Presidente Constitucional José Manuel Zelaya Rosales y nombrar a un mandatario de facto, hecho que ha sido condenado por todas las naciones del mundo.
4. Que ante el optimismo con que se ha recibido la firma del Acuerdo Tegucigalpa/San José, rechazamos la utilización de estrategias dilatorias o cualquier otra estratagema que ponga en precario el prestigio y la credibilidad que nuestro país merece ante la Comunidad Internacional, la que con firmeza y convicción ha puesto al servicio de nuestro pueblo la buena fe de sus actos y su solidaridad.
5. En consecuencia, hacemos un llamado a la Comunidad Internacional a que se mantenga vigilante para que en cumplimiento del Acuerdo Tegucigalpa/San Jose, el Congreso Nacional proceda a la inmediata restitución del Presidente Constitucional José Manuel Zelaya Rosales, única vía para el retorno al Orden Constitucional, el pleno respeto de los Derechos Humanos y de las Garantías Constitucionales, y el respeto irrestricto al Derecho Internacional. Solo entonces podremos alcanzar la reincorporación de Honduras en el concierto de las Naciones, el levantamiento de las sanciones impuestas al régimen de facto y el reconocimiento al próximo proceso electoral, el que deberá desarrollarse en un entorno de legalidad, legitimidad e igualdad de oportunidades Tegucigalpa, M.D.C., el 2 de noviembre de 2009,
GOBIERNO DEL PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE HONDURAS
Jean-Guy Allard RNV/ El difunto agente de la CIA Philip Agee, que luego de su renuncia de la agencia se dedicó a identificar y denunciar sus crímenes, lo hubiera diagnosticado hace rato. Roberto Micheletti, actual capo de la junta militar-empresarial de Tegucigalpa tiene todas las características del agentazo de la inteligencia yanqui reclutado, en un momento determinado, por algún funcionario de Langley asignado a la Embajada de Honduras. Hacía falta ver con qué emoción, el 16 de julio de 2008, el futuro dictador hondureño, entonces presidente del Congreso Nacional, entregó La Gran Cruz con Placa de Oro, la máxima distinción del país centroamericano, a Charles Ford, entonces embajador de Estados Unidos en Honduras. Este mismo Ford que meses antes había propuesto, groseramente, al nuevo Presidente del país, Manuel Zelaya, acoger al terrorista internacional Luis Posada Carriles. Ford dejaba su puesto de Tegucigalpa para convertirse en Consejero Especial del Almirante James Stavridis, el Jefe del Comando Sur de Estados Unidos. Con oficinas en Miami y Washington. Stavridis es ex asesor del Secretario de Defensa de EEUU Donald Rumsfeld. Es famoso por sus declaraciones hostiles a Venezuela y por haber reactivado, justo en este periodo, la IV Flota yanqui. El homenaje para quien había confrontado con arrogancia el Presidente Zelaya tuvo lugar, con una solemnidad digna de un procónsul imperial, en el propio recinto de la Asamblea Nacional. Para este acto de servilismo, Micheletti había reunido miembros de esta misma cúpula que, durante once meses, iban a conspirar con él para expulsar del país a su mandatario legítimo. Aquí estaban la Presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Vilma Morales, el general robacarro Romeo Vásquez Velásquez y varios de sus oficiales; el Fiscal General y el Fiscal Adjunto: el comisionado de los Derechos Humanos, el subprocurador de la República y el presidente del Tribunal Supremo Electoral. La mafia completa de los que los jefes de la docena de familia que domina el país encargaran desaparecer al presidente progresista. "En nombre del pueblo hondureño", Micheletti rindió un vibrante homenaje a "Charles" que agradeció por su "buena voluntad", reportó la prensa local. "Felicidades, embajador Charles, gracias por su trabajo, liderazgo y buena voluntad suya, de su gobierno y del pueblo de los Estados Unidos", lanzó con una visible exaltación al diplomático. "Durante los próximos dos años me desempeñaré como asesor (no precisó de qué) y estaré siempre cerca de Honduras", replicó el embajador. "Nuestra extensa relación está fuerte, intacta y durable. Creo que será capaz de aguantar cualquier tormenta que pudiésemos confrontar en los años venideros", concluyó . Después de la ceremonia, en el curso de un cocktail, "Charles" y Roberto se hicieron fotografiar abundantemente, abrazados con ternura, para la posteridad. Con Negroponte, conversaciones confidenciales Cuando en este mismo periodo, el entonces subsecretario de Estado de EE.UU., el agente CIA disfrazado de diplomático John Negroponte, realizó una visita a Honduras, tuvo una atención particular para Micheletti. El ex embajador bushista en Bagdad, terminaba un recorrido que lo había llevado sucesiva y sospechosamente a Guatemala y El Salvador. En Tegucigalpa visitó al presidente Zelaya, con quien discutió la decisión del gobernante de convertir en aeropuerto civil la base de Palmerola, ocupada por Estados Unidos, lo que, comentó, 'no se podía hacer de la noche a la mañana'. Negroponte se reunió luego en privado con Micheletti. Nada se supo del contenido del extenso encuentro. "No se informó sobre los temas que centraron su conversación", dijo textualmente un diario local. Pero si se conoció que Negroponte -el oficial de la CIA fundador del sanguinario Batallón 316- sostuvo después conciliábulos con la presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Vilma Morales, eminente cómplice de Micheletti; con los ex presidentes Ricardo Maduro y Carlos Flores, golpistas de primera fila, y el patético Comisionado de los "Derechos Humanos", Ramón Custodio, que por poco se convirtió en apologista de la represión militar. Pero hay mucho más en el expediente Micheletti En 1985, cuando Honduras seguía sofocada por la bota imperial y que el país -gracias a Ronald Reagan y George Bush padre- estaba convertido en portaviones yanqui para derrocar al gobierno revolucionario sandinista de Managua, el diputado Micheletti fue cómplice de un verdadero intento de golpe parlamentario cuando se pretendió convertir el Congreso en Asamblea constituyente. El propósito del complot: garantizar la permanencia en el poder del presidente pro estadounidense Suazo Córdova, implicado hasta el cuello, como su amo Negroponte, en el escándalo Iran-Contra de tráfico de droga contra armas. Suazo Córdova fue el mandatario pitiyanqui que encubrió un periodo de represión salvaje de la cual, hasta hoy, los hondureños no hablan sin miedo. Fue en este periodo que los Facussé, hoy padrinos de Micheletti, propusieron convertir el país en Estado Libre Asociado de Estados Unidos, bajo el "modelo" puertorriqueño. Quince años en las entrañas imperiales Se cuenta que en los años 60, el actual dictador golpista fue suboficial de la Guardia Presidencial bajo Ramón Villeda Morales, cuyo derrocamiento marcó el comienzo de una interminable dictadura militar. Micheletti salió entonces del país para radicarse en Estados Unidos donde se dice que estudió. Se quedó en el Norte durante más de quince años. Regresó de repente a Honduras a principios de los 80 para manejar una empresa de transporte regional en su municipio natal de El Progreso y pronto buscarse un escaño de diputado que conserva desde hace 28 años. La carrera política de Micheletti, hijo de inmigrante italiano, es inexplicable sin alguna conexión "milagrosa". Una conexión que sí, "la" embajada pudo propiciar. ¿Será Micheletti un producto de la maquinaria diabólica cuyo funcionamiento tan precisamente describió Philip Agee? Dice el famoso refrán inglés: "Si camina como un pato, si nada como un pato, y si hace cuacuac: es un pato". De las relaciones ocultas del presidente postizo que penetró la Casa Presidencial de Tegucigalpa se podría contar mucho más: desde su debilidad por el asesino y torturador Billy Joya hasta su afiliación con la red del contrabandista Yehuda Leitner, sin olvidar los narcos del ejército... ni la congresista yanqui Ros-Lehtinen, premiada el otro día por una sucursal de la compañía. Del agentazo, a Micheletti, no le falta nada. Ni siquiera la prepotencia de quien cree que, más allá de los titulares, tiene la confianza de sus amos.
Gilberto López y Rivas
La Jornada de Morelos
El proceso de transformación económica, social, política, ideológica y cultural que se inicia en 1959, en Cuba, la mayor de las Antillas, no tiene parangón en América Latina. Con una permanente movilización y protagonismo del pueblo cubano --en sintonía con una dirigencia sensible, unida y consensuada--, esta revolución ha tenido la habilidad y fortaleza de resistir con éxito por 50 años al poder imperialista más poderoso que haya conocido la humanidad, el cual ha pretendido someterla por las vías militares abiertas y encubiertas, y por medio de un criminal bloqueo que subsiste hasta el día de hoy.
El giro radical que tomó el proceso revolucionario desde su inicio en favor de esas profundas transformaciones concitó inmediatamente el apoyo de los pueblos de Nuestra América y del mundo entero. Desde los primeros meses de la revolución, muchas fueron las represiones sufridas en América Latina por defender el derecho a existir y resistir del pueblo cubano. En muchas ocasiones, en un 26 de julio, las fuerzas represivas en nuestros países embistieron con furia sobre los manifestantes solidarios con el proceso revolucionario cubano, siendo incluso una de estas brutalidades policíacas en la ciudad de México el hecho circunstancial que origina el movimiento estudiantil popular de 1968.
Con la consigna de ¡Cuba sí, yanquis no!, los latinoamericanos intentan romper la cadena histórica de guerras de conquista como la de México de 1846 a 1848; incursiones e invasiones militares a México, República Dominicana, Cuba, Nicaragua, Panamá, entre otras; tratados leoninos como el del Canal de Panamá, la Enmienda Platt, los de Bucareli; golpes de Estado como el de Victoriano Huerta, Castillo Armas, Fulgencio Batista, Augusto Pinochet y el apoyo incondicional a feroces dictaduras militares; asesoría policíaca y de inteligencia (con las consiguientes desapariciones forzadas, asesinatos, torturas, persecuciones, exilios, cárceles); dependencia estructural, apropiación de recursos naturales y estratégicos, fuga de cerebros, racismo y discriminación en la metrópoli imperial.
Un pequeño país, considerado por los padres fundadores de Estados Unidos en sus afanes expansionistas como la fruta madura que inevitablemente formaría parte del “Edén norteamericano”, retaba con éxito a Goliat y salía airoso de las constantes conspiraciones encaminadas a derrocar al gobierno revolucionario.
La guerra desatada contra el pueblo cubano se llevó a cabo través de una variedad de acciones políticas, militares, económicas, biológicas, diplomáticas, psicológicas, propagandísticas, de espionaje, la ejecución de actos terroristas y de sabotaje, la organización y apoyo logístico a bandas armadas y grupos mercenarios clandestinos, el aliento a la deserción y emigración y los intentos de liquidar físicamente a los dirigentes del proceso revolucionario. En este contexto tiene lugar la invasión a Playa Girón, fraguada, preparada y llevada cabo por la Agencia Central de Inteligencia; y la ruptura de relaciones de todos los países integrados en la OEA a excepción de México, orquestada por Washington.
Todos ellos fueron factores que paradójicamente facilitaron el rumbo de las transformaciones sociales: reformas agraria y urbana, nacionalización de los principales sectores de la economía y recursos estratégicos, campaña nacional de alfabetización, conformación de milicias y fuerzas armadas populares, transparencia en la política exterior y con plena independencia nacional, derecho a la salud, educación, deporte, a la cultura.
Cuando se observa en retrospectiva esta resistencia a la acción demoledora de Estados Unidos y a sus aliados; cuando se hace recuento de los numerosos procesos revolucionarios, democráticos y aún tímidamente nacionalistas, como el reciente caso de Honduras, abortados por la acción conjunta de fuerzas internas y los conocidos instrumentos subversivos estadounidenses, se constata lo inconmensurable de la tarea realizada por este pequeño país que ha decidido soberanamente su destino por cinco largas décadas.
Cuba ha sido el referente de una soberanía nacional-popular amenazada pero nunca violentada. El régimen socialista cubano ha sido la contraparte del diagnostico latinoamericano crónico de analfabetismo, muerte por desnutrición o enfermedades curables de millones de niños, pelagra, parasitosis, desamparo de los ancianos, deserción escolar, drogadicción, criminalidad, desempleo, polarización social, fin de la sustentabilidad alimentaria.
Cuba enseña durante 50 años, como sostendría Fidel, que es posible hacer la revolución y establecer el socialismo a 90 millas del territorio continental estadounidense, a contracorriente del determinismo geográfico que circula como moneda falsa; también, Cuba rompió con el clise de que las revoluciones podían hacerse con el ejército o sin el ejército pero no contra el ejército.
La revolución rescata la idea de patria, expresada por Martí, el sentimiento patrio que es humanidad, que es orgullo y cariño por la tierra de origen, a la par que resistencia y lucha contra quienes quieren destruir la identidad nacional, contra quienes la oprimen y avasallan. En Cuba triunfa la revolución por que constituye un proceso firmemente enraizado en esa realidad nacional.
El Movimiento 26 de Julio supo apropiarse de la herencia martiana y aplicarla a una lucha antidictatorial con articulaciones en organizaciones obreras, campesinas, estudiantiles y con una intelectualidad orgánica incorporada en el movimiento. La llegada de los sobrevivientes del Granma a la Sierra Maestra no fue la implantación de un “foco guerrillero”, sino la continuación de una lucha de años y el establecimiento de una fuerza política nativa que se desarrolló entre el campesinado con la ayuda de frentes urbanos consolidados.
Cuba obliga a un análisis más profundo y, sobre todo, crítico de la llamada cuestión nacional. Si no existe una base firme de los sectores y grupos que aspiran a transformar el país, una continuidad histórica con las luchas seculares del pueblo de que se trate, un conocimiento profundo de los problemas vitales de los diversos sectores sociales, una unidad de acción de los distintos agrupamientos democráticos y revolucionarios y una relación estrecha de carácter orgánico entre todos ellos, en extensión y profundidad del territorio, el movimiento revolucionario está destinado a fracasar.
Aquí Fidel ha insistido en el divisionismo como un instrumento imperialista que utilizando los grandes monopolios cinematográficos, los medios masivos de comunicación, sus revistas y libros, inculcan el miedo y la superstición a las ideas revolucionarias que sólo:
“A los intereses de los poderosos explotadores y a sus seculares privilegios pueden y deben asustar. El divisionismo –producto de toda clase de prejuicios, ideas falsas y mentiras-, el sectarismo, el dogmatismo, la falta de amplitud para analizar el papel que corresponde a cada capa social, a sus partidos, organizaciones y dirigentes, dificultan la unidad de acción imprescindible entre las fuerzas democráticas y progresistas de nuestros pueblos. Son vicios de crecimiento, enfermedades de la infancia del movimiento revolucionario que deben que dar atrás.” (“Discurso de Fidel Castro el 4 de febrero de 1962, con motivo de dar a conocer la Segunda Declaración de La Habana”, en Latinoamericanismo vs. Imperialismo. Ocean Sur, México, 2009, p. 84.)
Frente a la desaparición de la Unión Soviética y del bloque económico y político de Europa del Este, aliados político-militares y socios comerciales vitales para su seguridad y economía, Cuba salió airosa –no sin sacrificios y contradicciones- porque la experiencia socialista desarrollada en la isla se fundamenta en la realidad nacional y se enraíza en la ética y en el internacionalismo como políticas de Estado.
Este factor ha sido la base de la importante ayuda solidaria brindada a los movimientos de liberación nacional en América Latina, África y Asia. De esta ínsula voluntariosa han salido los miles de médicos solidarios para la asediada Nicaragua de la década del ochenta, las vacunas de la meningitis para los niños del Uruguay, la “operación milagro” que devuelve la vista a millones de personas en el continente; las asesorías deportivas de alto nivel; las trovas viejas y renovadas; los numerosos artistas plásticos, poetas, profesionistas, técnicos, maestros; las escuelas técnicas y de medicina en las que se han formado un sin número de latinoamericanos.
En aras del compromiso con los principios internacionalistas que la revolución alienta, el gobierno cubano ha sacrificado no pocas veces intereses de Estado. Hay que recordar en las misiones en África el papel jugado por Cuba en el derrumbe del Apartheid, la ayuda desinteresada a Angola y a una docena de causas revolucionarios, que significaron más de 2.500 muertos para el pueblo de Cuba. No recuerdo una sola condición impuesta por la trascendente ayuda cubana a Nicaragua durante los años de la revolución, ni reclamos a la solidaridad cubana de las fuerzas revolucionarias que durante décadas combatieron a las dictaduras civiles y militares de nuestra América. Tampoco podríamos entender los procesos revolucionarios actuales en Venezuela y Bolivia, sin la existencia de esa retaguardia estratégica que representan Cuba y su Revolución.
El secreto de la longevidad del proceso revolucionario cubano se encuentra en su capacidad para hacer coincidir la radicalidad en el rumbo colectivista, con el mayoritario apoyo popular a las medidas tomadas en cada etapa de la revolución. Sin el apoyo popular mayoritario al régimen socialista y sin la participación de la población en la defensa, la economía y el bienestar social, no es posible comprender la vitalidad de una revolución que no ha traicionado los principios martianos que constituyen la levadura de su identidad fundacional.
Siendo el pueblo cubano el principal artífice de esta gesta, a partir de la idea de que no tiene por qué haber “pueblos guías”, y mucho menos “hombres guías”, y que lo que se necesita son ideas guías, es necesario reconocer el papel jugado por Fidel Castro, quien como revolucionario, estadista e intelectual orgánico ha estado siempre a la altura de las necesidades y los intereses del proceso de transformaciones.
Fidel demuestra que puede haber dirigentes, gobernantes, estadistas, de otra catadura moral de la que estamos acostumbrados. Tal como él lo sostiene:
“Cuando los lideres yerran en su camino, no son lideres verdaderos. Cuando los líderes sacrifican principios claves a ventajas pasajeras o parciales, no son líderes verdaderos. Cuando los revolucionarios viven de utopías o de ilusiones y no de realidades, serán soñadores, podrán ser idealistas en el sentido puro de la palabra, pero jamás serán verdaderos revolucionarios. Revolucionarios son los que forjan una obra, revolucionarios son los que llevan adelante a sus pueblos, revolucionarios son los que saben vencer los obstáculos para marchar adelante.” (“Discurso en Montevideo, Uruguay, el 5 de mayo de 1959”. Latinoamericanismo vs. Imperialismo. Ibíd. p. 15.)
Enemigo de la rutina, en permanente lucha contra todo conformismo, Fidel educó a varias generaciones de cubanos en su concepto de la unidad de los revolucionarios como precondición del triunfo; la ética como razón de Estado, que no asume que el fin justifica los medios, que no acepta el secuestro, la tortura o el asesinato en las filas de la Revolución, mucho menos la corrupción y el oportunismo; que no imita los métodos de los enemigos; que practica el desprendimiento por las cosas materiales; que hace de la solidaridad entregada un deber y no un arma de influencia política o instrumento del interés nacional; que exige la coherencia en los principios y los principios por encima de los intereses; que ofrece el ejemplo personal de los dirigentes que asumen responsabilidades con derecho a más sacrificios y restricciones, y no a prebendas y canonjías; que considera la verdad como condición para ser respetado; la sensibilidad de sentir como propio el dolor de otros; la modestia, la ausencia de vanidad como aspiración de los revolucionarios; el afán de leer, estudiar y aprender; el rigor personal, el deber con las responsabilidades, de que las cosas salgan bien porque es el compromiso con el pueblo, con la causa que se defiende; la derrota no es tal hasta que no es aceptada, siempre existe la posibilidad de revertir una derrota; la aspiración a la justicia para todos, sin fronteras, como causa universal; la fuerza de las ideas, la convicción martiana-fidelista de que una idea justa puede más que un ejército; la ausencia total de odio hacia cualquier persona; odio profundo hacia la injusticia, la explotación, la discriminación racial pero no hacia las personas, aun si son o han sido enemigos.
Este legado de Fidel, que forma parte sustancial de la actual “batalla de las ideas” es la clave para entender este cincuenta aniversario de la revolución cubana que se ha conmemorado en el mundo entero durante todo este año y que para los latinoamericanos es motivo de orgullo y de compromiso solidario.
El estudio comparado de las revoluciones contemporáneas muestra que a mayor apego de sus militantes a los principios colectivistas que dan origen al movimiento y a mayor congruencia ética de sus dirigentes, mayor también el desarrollo y la consolidación de esos procesos. En la victoria de Vietnam sobre Estados Unidos, la cohesión, prestigio y credibilidad de la causa por la liberación nacional enarbolada por el gobierno conducido por los comunistas fueron un factor decisivo que influyó en los resultados político-militares que llevaron a la unificación del país y la expulsión de los invasores.
La coherencia de la conducta del EZLN frente al Estado mexicano y el fracaso de éste en sus intentos de cooptación contrainsurgente de las comunidades indígenas zapatistas, mantienen a ese movimiento revolucionario incólume a los ataques de sus enemigos y a las “criticas” de quienes se declaran “en favor de los zapatistas” y no pierden oportunidad ni tribuna para descalificarlos. A la inversa, ninguna defensa de la izquierda institucionalizada se sustenta ante su pragmatismo electoral, la renuncia de sus premisas fundacionales y el quebranto ético de partidos como los de la Revolución Democrática y el de los Trabajadores brasileño.
No hay que olvidar que la “piñata”, el enriquecimiento inexplicable y el deterioro moral de algunos de los líderes revolucionarios en Nicaragua hicieron más daño al Frente Sandinista de Liberación Nacional que la derrota electoral del 25 de febrero de 1990.
En la revolución cubana, el comportamiento ético ha estado presente desde la lucha contra la dictadura de Batista, y ha sido recurrente a lo largo de los 50 años de su triunfo. Una y otra vez, ante los embates del imperialismo estadounidense y los problemas internos provocados por un proceso de transformación de la envergadura del cubano, sus dirigentes, en particular, Fidel, han actuado con valor y honradez. “La verdad es revolucionaria” es un axioma leninista hecho realidad en la experiencia cubana. Cuando Ramonet preguntó a Fidel como solucionaría el problema de la corrupción en sectores de la economía cubana, él responde:
“Primero que todo es una cuestión ética. Yo he pensado mucho en el papel de la ética. ¿Cuál es la ética de un revolucionario? Todo pensamiento revolucionario comienza por un poco de ética… Debemos atrevernos, debemos tener el valor de decir las verdades.”
La moral de un movimiento revolucionario se mide, asimismo, por que no abandona a sus presos y muertos. El reconocimiento oficial de los Cinco Héroes, prisioneros en las cárceles del imperio por hacer trabajo de inteligencia en el seno de los grupos terroristas apoyados, entrenados y financiados por el gobierno de Estados Unidos es un acto de justicia y de alto valor ético. En las reglas no escritas de este tipo de tareas, usualmente los gobiernos no reconocen a sus agentes.
Cuando la Unión Soviética y el bloque socialista desaparecieron, Fidel señaló:
“A aquellos que digan que nuestra lucha no tendría perspectiva en la actual situación y frente a la catástrofe ocurrida, hay que responderles de una manera categórica: Lo único que no tendría jamás perspectiva es si se pierde la patria, la Revolución y el socialismo.” (“Discurso el 10 de octubre de 1991”, Ibíd. p. 217.)
El dirigente máximo de la revolución, va más allá, y señala:
“Siempre recuerdo que Martí de lo primero que hablaba era del decoro del hombre, y decía, incluso, que si había muchos hombres sin decoro, había hombres que tenían el decoro de todo el mundo. Hoy no somos un grupo, sino un pueblo con decoro, una inmensa mayoría del pueblo con decoro, una nación con independencia, una nación con soberanía, una nación con libertad, que rechazará hasta las últimas consecuencias esas trasnochadas teorías de que la independencia debe ser limitada. Por eso nosotros, y solo nosotros, podemos y debemos resolver nuestros problemas, enfrentar y resolver este desafío porque, ciertamente, si el imperialismo pudiera poner de rodillas a nuestra patria e instaurar de nuevo aquí el capitalismo, no quedaría ni el polvo de los huesos de nuestros héroes, de nuestros mártires, de nuestros combatientes internacionalistas, de aquellos que nos precedieron en esta lucha, de aquellos ante los cuales nos inclinamos respetuosos para rendir tributo cada día de nuestras vidas. Esto es lo que significa nuestra lucha, esto es lo que significa salvar la patria, la Revolución y el socialismo.” (Ibíd. p. 220.)
Cuando el gobierno de Vicente Fox llevó al gobierno de México a una virtual ruptura de relaciones, miles de mexicanos en menos de 24 horas salimos a la calle para hacer patente el cariño y la solidaridad hacia Cuba y su revolución, al igual de quienes en 1961 formamos nutrida cola en la UNAM para ofrecernos de voluntarios cuando la invasión a Playa Girón.
Hoy en día, Cuba es un faro de esperanza en el océano de un capitalismo que ha sumido al mundo en una profunda crisis económica, social, política, ecológica y civilizatoria. Por ello, seguiremos en ese rumbo terco e indeclinable en la defensa de la Cuba revolucionaria.
Viernes 30 de octubre de 2009. Un día que pasará a la historia de la vergüenza, la infamia y la humillación nacional. También un día de impotencia. Vergüenza de que Colombia se convierta en una gran base militar norteamericana. De un Ejército plagado de mercenarios que apuntan sus fusiles y sus bombas contra nuestros hermanos del continente. Infamia de un presidente que cree que el país es su finca, su feudo, su propiedad. Que inclina la cerviz, que vende la dignidad nacional por un plato de lentejas y que calla cobardemente ante los desafueros que ellos, los militares norteamericanos, han cometido en territorio colombiano. Violaciones de niñas, tráfico de drogas y otros delitos que están en la total impunidad por la inmunidad de que gozan. Humillación e impotencia de un país que no tiene todavía la capacidad para poder frenar los estrambóticos desafueros del dictador.
El acuerdo a firmar, hoy 30 de octubre, es clandestino.
El Consejo de Estado planteó que el tratado debía ser conocido, discutido y aprobado por el Parlamento tal como lo establece la constitución. Pero Uribe en su soberbia autoritaria se niega a llevar el acuerdo al Parlamento. Por algo no muestran el texto del acuerdo. Ese texto desnuda toda la miserableza de su régimen. Su falta de orgullo, de honor y vergüenza. Sus pecados horrendos los atan ante el imperio. Están secuestrados por sus culpas. Y el imperio los chantajea. Los usa y los desusa. Ellos aprovechan el cuarto de hora para el enriquecimiento escandaloso de sus hijos, hermanos, amigos y copartidarios.
Hasta que un día, quizás no lejano, como a Fujimori, les llegue todo el peso de la justicia.
Mejor idea no se le pudo ocurrir a la mercenaria Yoani Sánchez, que aparecerse disfrazada -¿de alemana?- en un debate, convocado por la revista Temas, sobre el papel de internet en la cultura cubana.
Su trasvetismo foráneo describe y define muy bien al personaje. Enfundada en su disfraz, todo en ella es falsa apariencia, simulación, manipulación y mentira.
Algo similar, por supuesto, sucede con su blog. Otro fraude de cabo a rabo. Ni es periodismo ciudadano, ni independiente, ni hay un sus páginas ningún “sólido análisis” de nada; está hospedado en el extranjero (Alemania) y sus post no pasan de ser un vulgar remedo –la traspolación a internet- del contenido de la política editorial que los servicios de inteligencia del gobierno de los Estados Unidos, han diseñado y usado, durante 50 años, en la guerra mediática contra Cuba.
Lo antes dicho es la mejor respuesta para la pregunta que la mercenaria lanzó en el debate que tuvo lugar en la sala del Centro Cultural Fresa y Chocolate, en el ICAIC.
Si su blog –que no está censurado, otro cuento- no tiene la mejor visibilidad en Cuba es probablemente por eso. Porque Cuba, como cualquier otro país del mundo, tiene derecho a defenderse de la agresión mediática cualquiera sea el soporte tecnológico en que se sustente.
A fuerza de costumbre, en esta Isla el mercenarismo es algo que, disfrácese de lo que se disfrace, ya sea de polaco, alemán, o cualquiera otra nacionalidad, es fácil de reconocer. Sus intenciones y fines -servir de lacayos a la poderosa potencia del Norte-, siempre son los mismos, nunca cambian.
Igualmente falso resultaron los ademanes histriónicos -e histéricos- de la ciberchancletera, devenida ciberpayasa, cuando creyó que había engañado a alguien con su disfraz de agente encubierto de una nación extranjera.
Nadie sabe por qué el hecho de que la moderadora del debate la llamara por su nombre, (evidentemente pidio la palabra bajo nombre falso) para que usara el micrófono, sorprendió a la mercenaria:
-“Ah, menos mal que me llamaron por mi nombre”, -dijo.
-Todos sabíamos que estabas ahí –le respondió sonriente la encargada de ceder la palabra.
Yo mismo, antes de que comenzara la función, filmé durante casi media hora a la “yuma” de aire germano. La agente ultrasecreta, con peluca rubia, estola de brillos de dos colores, vestido y zapatos negros de correas, más bolsa amarilla. No obstante, la falsa actriz, encendidas las luces del escenario, interpretaría, de todas formas, el guión que tenía previsto de antemano.
Yoani Sánchez: (Se quita la peluca con ademán al estilo de telenovela brasileña) ¿Es por eso que yo tengo que venir de esta manera? (muestra la peluca despeluzada) para poder burlar el cerco policiaco alrededor de mi casa.
Desacertado dramatismo, tan falso y endeble cual su disfraz. Extraña perseguida esa que bloguea desde apacibles vestíbulos de hoteles cinco estrellas, entra y sale de embajadas a deshoras, manipula niños en iglesias, filma a hurtadillas a personal militar, en instituciones militares, sin su consentimiento; crea academias de blogueros en su casa y -a diferencia de otros mercenarios-, se le permite la entrada, y además se le da la palabra, para que sobreactúe ante las cámaras la sandez que se le antoje.
Si algo se puede decir a su favor es que ella, que nació en Cayo Hueso –¿en la Florida?- no es una ciberchancletera. No, no lo es. Es una ciberpayasa.
Ahora solo queda esperar el anuncio, replicado en infinidad de medios, de que Cirque du Soleil acaba de concederle otro Premio por la mejor payasada del año.
Qué se puede decir más, que el título que aquí reza,
qué más se puede inferir, si no tiene pies ni cabeza,
que un Imperio orgulloso, dé por ciertas sus mentiras
y cometa contra el mundo, la más cruel de sus bajezas.
“Que no te comprarás ropa, ni remedios, ni comida,
que no comerciarán contigo, aunque en eso te vaya la vida,
que quedarías muerto, si eso de mi dependiera.
Por decisión personal, te bloqueo las fronteras.
Y al que eso no hiciera, no me cuente como amigo.
Ya que soy el Supremo, el que abro y cierro caminos.
Y si a alguno no le gusta, y en mi contra se pusiera
le bloquearé la frontera, me tendrá como enemigo.
Todo esto que aquí expongo, son mis más cruentas verdades.
Basta ya de sutilezas, basta ya de necedades,
esto es lo que haré, le cueste a quien le cueste,
por las buenas o por las malas, le enviaré todas mis huestes.
Me apoderaré de tu tierra, como en Irak o Afganistán,
aniquilaré a tu pueblo, como lo hice en Viet-Nam.
No me temblara el pulso, no tendré ninguna duda,
te declararé el BLOQUEO, como lo hice con Cuba”.
Basta ya de tanto abuso, basta ya de tanta saña,
que se termine la impunidad, que se termine la maña,
que termine de una vez, esto tan aborrecible,
de bloquear a un país, sólo por querer ser libre.
Que se haga realidad, eso que tanto proclama,
ese que ahora es premio Nobel, ese que llaman Obama.
Que se haga realidad, y lo digo un tanto iluso,
Por: Roberto Paz./
Qué se puede decir más, que el título que aquí reza,
qué más se puede inferir, si no tiene pies ni cabeza,
que un Imperio orgulloso, dé por ciertas sus mentiras
y cometa contra el mundo, la más cruel de sus bajezas.
“Que no te comprarás ropa, ni remedios, ni comida,
que no comerciarán contigo, aunque en eso te vaya la vida,
que quedarías muerto, si eso de mi dependiera.
Por decisión personal, te bloqueo las fronteras.
Y al que eso no hiciera, no me cuente como amigo.
Ya que soy el Supremo, el que abro y cierro caminos.
Y si a alguno no le gusta, y en mi contra se pusiera
le bloquearé la frontera, me tendrá como enemigo.
Todo esto que aquí expongo, son mis más cruentas verdades.
Basta ya de sutilezas, basta ya de necedades,
esto es lo que haré, le cueste a quien le cueste,
por las buenas o por las malas, le enviaré todas mis huestes.
Me apoderaré de tu tierra, como en Irak o Afganistán,
aniquilaré a tu pueblo, como lo hice en Viet-Nam.
No me temblara el pulso, no tendré ninguna duda,
te declararé el BLOQUEO, como lo hice con Cuba”.
Basta ya de tanto abuso, basta ya de tanta saña,
que se termine la impunidad, que se termine la maña,
que termine de una vez, esto tan aborrecible,
de bloquear a un país, sólo por querer ser libre.
Que se haga realidad, eso que tanto proclama,
ese que ahora es premio Nobel, ese que llaman Obama.
Que se haga realidad, y lo digo un tanto iluso,
Basta ya de este BLOQUEO, ¡BASTA YA DE TANTO ABUSO!
este miercoles 28 de octubre, la asamblea general de las naciones unidas votara sobre una resolucion de condena al bloqueo economico, comercial y financiero que la mayor potencia impone contra la mayor de las antillas, aunque muchas personas creen que el "conflicto" Cubano- Estadounidense, se da apartir del triunfo de la revolucion socialista el 1 de enero de 1959, lo cierto del caso es que estas relaciones han estado enmarcadas en el deseo de colonizaje, o anexionismo de los gringos, en el momento que los Estados Unidos logran la independencia de los ingleses e inician la consolidacion del gran imperio del norte, con la toma y posesion de tierras de sus vecinos, especialmente Mexico, asi como la intervencion en la florida para impedir el surgimiento de una nacion con caracteristicas latinas. Estados Unidos interviene en la lucha independentista de cuba, no para ayudarla a liberarse de los españoles, sino para obtener su control, una vez Cuba logra su independencia, Estados Unidos mantiene su intervencion en los asuntos politicos e impone gobiernos titeres. la situacion de cuba no varia mucho con respecto a la de los demas paises latinoamericanos, sin embargo el corte de la historia se da en 1959....el orgullo norteamericano parece sufrir una gran humillacion y es por ello que resulta tan dificil para los norteamericanos entender que Cuba ya no sera jamas colonia de nadie y menos un estado mas de la gran nacion del norte. las objeciones del gobierno gringo al sistema politico y economico de los Cubanos, no son mas que meras disculpas, por que Estados Unidos mantiene relaciones con paises que practican modelos politicos distintos al que pregonan los gringos, es decir la llamada "democracia" occidental, que no es mas que el sistema politico que dan legitimidad al capitalismo internacional otro de los motivos por lo que estas dos naciones no logran unas relaciones diplomaticas "normales" es la nefasta influencia que practican personas de origen Cubano, viudas de poder, que tenian nexos o eran la clase dominante antes del 59, y que aun hoy dos o tres generaciones despues mantiene su rencor y torpedean cualquier intento de acercamiento, son los mismos que se opusieron tan violentamente al concierto de juanes en la habana. en el año 2008, la votacion contra el embargo fue tajante, 185 votos contra tres, uno de ellos el propio Estados Unidos, esperamos que este año, el mensaje de la comunidad internacional llegue a oidos de obama, que tanto a pregonado que EE.UU desea unas nuevas relaciones con el resto del mundo y se decida de una vez por todas a tomar las medidas que sean del caso y cese asi las agresiones que historicamente el pais del norte a perpetrado contra la polonia del tropico ( como le decia Jose Maria Vargas Vila).
y, ¿ Cuba?
¡agoniza aun entre las garras del aguila, tambien!
alli, no hay un pueblo, sino una sombra;
desde que la independencia falta a un pueblo, se hace en el mapa un vacio;
aquel hueco sombrio, alli donde se hunde la Grande Antilla,
atrae nuestros ojos, con la fascinacion pavorosa del abismo;
Cuba, es como el vaso roto, que arroja el profeta en el camino de los pueblos de America;
es el hierro clavado en las entrañas;
sus llagas, son nuestras llagas, sus dolores son nuestros dolores,
y, su hundimiento marcara el principio de nuestra desaparicion;
Cuba, no puede acabar de renacer o de morir, sin que nosotros todos, no sintamos vivir de su vida, o morir de su muerte;
no puede ser estraña a pueblo hermano, los funerales de una nacionalidad, desaparecida en medio de los festines de la fuerza; ¡ oh Polonia del tropico ! ¡ oh Marti !
¡ inanidad de un sueño generoso!...
del libro, " Ante los Barbaros, los Estados Unidos y la guerra, el yanqui: he ahi el enemigo Jose Maria Vargas Vila