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lunes, 26 de diciembre de 2016

#Colombia: Sí es posible el cambio de paradigma



Es crucial el opúsculo de Kant titulado “la paz perpetua”, que en la adaptación al contexto actual colombiano es la búsqueda de una negociación política que logre parar el conflicto armado y la degradación de la sociedad en el marco de una guerra prolongada.

Rubiel Vargas Quintero
El paradigma de una época imbuida en la violencia política, con la instauración de la violencia bipartidista como instrumento para la repartición del poder político por parte del bipartidismo con una ideología común: anticomunista, antisubversiva y la concepción del enemigo interno dentro de la Doctrina de la Seguridad Nacional, que redefinió el esquema “amigo-enemigo”.
El enemigo político es un enemigo público, no privado. Es un hostil, que puede amenazar la propia existencia. Según Karl Schmitt “el enemigo político es el enemigo real”, esto conduce a criminalizar al enemigo, y por lo tanto a su eliminación total. Esta perspectiva antagónica “enemigo – amigo” conlleva a la destrucción, al odio irracional, a generalizar una racionalidad criminal.
La aniquilación total del enemigo implica la propia desaparición de lo político, el exterminio de la oposición sin ningún criterio de reconocimiento de las causas del conflicto. El conflicto colombiano obedece a cuestiones políticas, económicas y sociales, determinadas por una concepción sobre el Estado, el poder, la apropiación excluyente de la riqueza, la concentración de la propiedad de la tierra, la falta de democracia, la persecución política y la exclusión social, entre otras.
El enemigo que se identificó primero se encontraba en las zonas agrarias y después se desplazó al sector urbano, que sirvió como argumento para la negación de una apertura democrática, de participación política y reafirmó la exclusión del otro frente a sus derechos reivindicatorios sociales y económicos.

La paz perpetua

En el pensamiento acerca del conflicto, la guerra y la paz, frente al conflicto armado en Colombia y su terminación, es crucial el opúsculo de Kant titulado “la paz perpetua”, que en la adaptación al contexto actual colombiano es la búsqueda de una negociación política que logre parar el conflicto armado y la degradación de la sociedad en el marco de una guerra prolongada. El filósofo propone un llamado a la razón para borrar por completo las causas existentes de una futura guerra posible, que es la razón quien toma las decisiones sobre una comunidad política que contraste el ánimo guerrerista de los hombres de estado.
En este marco, la paz es concebida como el fin de todas las hostilidades, es un imperativo moral que se impone por sí mismo ante la razón, bajo el imperativo categórico “no debe haber guerra”. Así, la razón condena la guerra como una situación infame de la humanidad y convierte la paz en un deber moral. Kant insiste: “Que un pueblo diga: no quiero que haya guerra entre nosotros; vamos a constituirnos en un Estado, es decir, a someternos todos a un poder supremo que legisle, gobierne y dirima en paz nuestras diferencias, es comprensible”. Que un pueblo diga esto, es una decisión política correcta en un estricto sentido ético.
La decisión que se asuma en el marco de los acuerdos de La Habana es una decisión ética, la disposición correcta que se tome es una práctica moral, es la única sabiduría práctica, según lo cual debemos obrar para la construcción de una sociedad éticamente viable. La prolongación de la guerra produce degradación en la sociedad que ha dejado más de 220.000 muertos, ocho millones de víctimas, seis millones 900 mil desplazados, 45 mil desaparecidos, el despojo de 4.2 millones de hectáreas a campesinos. Por fuera de las estadísticas se puede encontrar otro aspecto de la degradación de la sociedad, la ética social. Se necesita un nuevo sistema ético. Lo acordado en La Habana brinda la oportunidad histórica de salir de la barbarie que genera la guerra, de la muerte, masacres y nos permite reconstruir el país desde la democracia, la tolerancia, el respeto y la inclusión social.

Cambio de paradigma

El cambio de paradigma significa el cambio de la mentalidad o racionalidad criminal, de la racionalidad del odio y todo problema social que busca su resolución a través de la justicia de la venganza por uno más coherente. Probablemente el uso más común de un nuevo paradigma, implique el concepto de “cosmovisión de comunidades como conjunto de experiencias, de vivencias, de valores, su cultura en comunidad y su contexto histórico, formas de asumir el buen vivir, vida en armonía con la naturaleza, entendido como la plenitud de la vida en comunidad en relación con la naturaleza, es el bienestar en comunidad. El cambio de paradigma que marca un cambio que determina la forma organizativa de una sociedad y cómo interpreta su propia realidad.
Se sientan las bases para la trasformación del campo, que ha sido uno de los ejes fundamentales de los acuerdos de La Habana y se crean las bases de un bienestar y buen vivir para los campesinos, las relaciones campo-ciudad, y la erradicación de la pobreza.
Es la oportunidad para que el país propicie el surgimiento de unas nuevas élites políticas sin corrupción de la mafia política, un sistema político incluyente, la creación de nuevos partidos y movimientos políticos, de movimientos sociales aislados, que han sido excluidos, el retorno a una política social y democrática que desarrolle políticamente lo correcto, el bien común.
El sistema se ha basado en un ordenamiento de exclusión social, que tiene como principio la negación de oportunidades. La construcción del tejido social entendido como aquello que pertenece a una comunidad, con rasgos identitarios, con una misma cultura, con una misma tradición, con principios de solidaridad, con respeto a lo diverso. Son algunas transformaciones que el país necesita para generar una nueva mentalidad ética para la convivencia en comunidad.

jueves, 8 de septiembre de 2016

#Colombia: Es tiempo de vivir éticamente



"En la educación y en la formación colombiana se derogó el estudio de las ciencias humanas, implementándose el estudio de la ciencia y la técnica, descuidando inmensamente la ética".

Rubiel Vargas Quintero
De las mentiras del uribismo tales como: “al no haber cárcel para los exguerrilleros, se priva a las víctimas de la mayor reparación: el derecho a la no repetición de la violencia. Que se está entregando el país a la guerrilla”.
“El gobierno ha aceptado que el secuestro y el narcoterrorismo queden impunes al considerarlos conexos al delito político. Es un proceso de intercambio de impunidades. El país va hacia el castro-chavismo”. Verdades a medias. El gran enemigo de la verdad son las mentiras planificadas, que fue la táctica utilizada por la propaganda fascista, (Joseph Goebbels), que comienza ganando adeptos en un sector de la sociedad colombiana que la acepta como verdades absolutas. Es una sociedad injusta que acepta esas injusticias.

Oportunidad

La ética se ha convertido en una oportunidad práctica para la sociedad colombiana. Es tiempo de una transición entre la actividad social alienada producto de unas necesidades y deseos que no corresponden con la realidad, que se desarrolló sobre unos principios éticos basados en el “fin justifica los medios”, buscando lo fácil antes que las dificultades, se centra en el individuo escrupuloso y el retorno a las virtudes y principios sociales para lograr el bien común, que se centra en la comunidad, que se han perdido por la prolongación de la guerra.
En la educación y en la formación colombiana se derogó el estudio de las ciencias humanas, implementándose el estudio de la ciencia y la técnica, descuidando inmensamente la ética. Esto ha permitido que la alteración de la realidad (chisme), el odio, la envidia, el facilismo hagan parte de la cultura que predomina en la sociedad colombiana. Es ahí donde se encuentra el caldo de cultivo de la extrema derecha para implementar su política del odio.
Estos elementos los saben utilizar muy bien los enemigos de los acuerdos de La Habana. La identificación de la verdad es a partir del héroe, con el ideal falso de una conducta social. De la voluntad y de la razón. La sociedad está dotada de la capacidad de juzgar y razonar, es decir de distinguir lo verdadero de lo falso. Es una potencia de juzgar bien y distinguir lo falso de lo verdadero. Hay quienes se tragan esa verdad sin ningún ánimo mínimo de resistencia.
Las consignas de la paz con impunidad, hacen referencia al pensamiento en términos de venganza, son producto de un pensamiento que busca implementar el concepto de justicia de los vencedores, del sometimiento, del odio, del rencor de la retaliación, de una venganza con alto contenido destructivo en lugar de brindar posibilidades para democratizar el país.
Los perpetradores de la violencia política en Colombia, hoy se sienten víctimas y se sienten los buenos. Es una combinación de buenos y malos que hace parte de su condición humana, la justicia en relación con la cárcel para los malos. Retorno a las virtudes y las emociones morales. Reconciliación con realismo, el afán de la venganza es una ruptura con la realidad. El resentimiento y la venganza no tienen en sí mismos una potencia creadora, transformadora.
En todo conflicto existe algo constitutivo de lo ético, virtudes, buscar con el diálogo formas de tramitar los conflictos. En toda dificultad existen posibilidades de oportunidad de cambio, en todo conflicto coexiste una oportunidad potenciadora que se expresa en una sociedad preparada para la paz, para la democracia. La paz no es la abolición de los conflictos, es una potenciación de una sociedad más justa. Son aplicaciones éticas para convertirlo en una oportunidad.
La paz abre muchos escenarios en la democratización de la sociedad, buscar la ética del conflicto es un punto de partida para cambios y progresos de la sociedad. La ética del odio es un sustituto en la falsa conciencia. Apropiarnos de la ética, la ética se forma en la voluntad de dirigir la vida en función de unos principios democráticos. Voluntad de cambio, de trasformación, voluntad de mejorar la sociedad donde tramita sus conflictos de una manera más democrática.
La exigencia hacia la mayoría de edad parece comprensible de suyo en una democracia. En un breve ensayo de Kant, que lleva como título ¿Qué es la ilustración? Allí define él la minoría de edad en la medida en que afirma que de esta minoría es culpable el hombre mismo cuando las causas de ella no radican en una deficiencia del entendimiento sino de la decisión y el valor de servirse de él sin la dirección de otro. La democracia descansa en la formación de la voluntad de cada uno tal y como se resume en la institución de la elección representativa.

La democracia presupone la mayoría de edad, y esta radica en la autonomía que se manifiesta en servirse del entendimiento propio sin la dirección de otro. Es poder razonar, expresar e intercambiar libremente sus opiniones y objetivarlas en la sociedad. La autonomía no se conquista en relación con la autoridad, es un proceso largo y tedioso para lograr la separación, la disolución de esa autoridad.

lunes, 12 de mayo de 2014

“Al Uribismo no le interesa la paz porque vive de la guerra” Aida Avella

La fórmula vicepresidencial de la alianza Polo Democrático y Unión Patriótica, Aida Avella, en diálogo con El Nuevo Liberal, propone hacer una Reforma Agraria que beneficie al sector rural colombiano y cuidar la riqueza que por diversos conceptos se produce en el país.
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Aida Avella, candidata vicepresidencial por la alianza política Polo Democrático y Unión Patriótica. / Foto: Carlos Espinosa – El Nuevo Liberal.
Tras 17 años en el exilio en Europa, Aida Avella, regresó a Colombia el año pasado para retomar las banderas de la Unión Patriótica. A pesar de estar todo ese tiempo por fuera de su país natal, volvió a retomar las banderas del partido que la vio crecer y en el que también casi muere en 1996, cuando fue atacada con un misil por varios paramilitares.
Aunque a su llegada al país se presentó como candidata a la presidencia por su colectividad, hoy hace campaña como fórmula vicepresidencial de Clara López, luego que acordaran con el Polo Democrático unirse para las presidenciales, que tendrán su primera vuelta el próximo 25 de mayo.
Avella propone, impulsar el verdadero desarrollo del campo colombiano, proteger los recursos naturales nacionales y blindar los recursos públicos procedentes de grandes explotaciones internacionales.
La líder de izquierda, cree, además, que la paz es posible si todos los colombianos quieren construir un país distinto.
¿Por qué es tan importante el proceso de paz?
Porque es la primera vez que la insurgencia armada logra un acuerdo de dos puntos con el gobierno. Eso nunca antes había pasado, sí habían existido desmovilizaciones pero no un hecho del significado que hoy vemos, pues nunca se sentaban a hablar de los grandes problemas del país. Eso representa un avance de mucha importancia para Colombia, como así lo sería una tregua para negociar sin disparos de por medio. Hay que seguir ejemplos como los de Irlanda y Sudáfrica, países donde las partes en conflicto se sentaron a dialogar, llegaron a acuerdos y alcanzaron una estabilidad que benefició a toda la ciudadanía.
Y sí se firma la paz, ¿a qué podrían aspirar los colombianos con usted en la vicepresidencia?
Lo que queremos Clara y yo es administrar el postconflicto, lo cual sería ideal porque tenemos otras dimensiones y otras propuestas para la nación. Buscar otro modelo económico, cambiarlo para que podamos llegar a la solución de los problemas, que por ejemplo, permitieron la gestación de los grupos insurgentes.
¿Cuáles son esos problemas?
Un ejemplo sencillo es que los campesinos no existen, todos existen menos ellos, aún más cuando el anterior paro agrario, que ellos protagonizaron, fue tildado como inexistente. No tienen derecho a una pensión de jubilación, no hay créditos blandos y no hay subsidios, teniendo en cuenta que son ellos quienes sostienen la economía nacional. Las deudas sociales con el campo y su gente son enormes y por eso es hora de impulsarlos con iniciativas que realmente los beneficien.
¿Usted está diciendo que es hora de hacer realidad la Reforma Agraria?
Claro. Es vital llegar a cambios profundos. Es muy importante subsidiar el sector rural colombiano para generar otras posibilidades de desarrollo. Estados Unidos recientemente aumentó el subsidio a sus campesinos y por qué en Colombia no podemos hacerlo si nunca han tenido ayuda del Estado. Ellos que han sido desplazados de su tierra, asesinados y expulsados de sus lugares de origen.
¿Cómo gestar nuevas posibilidades para el campesinado nacional, sí las trasnacionales impactan fuertemente en el sector rural colombiano?
Rescatando los dineros públicos que van a parar a bolsillos privados y así mismo los billones que ha dejado de percibir el país debido a una mala aplicación del Estatuto Tributario y de la Ley de Regalías, normas que han sido generosas con las trasnacionales y esquivas en rescatar parte de la riqueza nacional que se ha ido al exterior. Son dineros que bien han podido destinarse para el sector salud y el campo. No es que estemos contra la inversión externa, lo que queremos es una inversión que respete a los campesinos, el medio ambiente y sus recursos naturales.
Esas propuestas no son bien vistas por colectividades como el Centro Democrático, que entre otras cosas, ha cuestionado fuertemente el proceso de paz…
Porque ellos viven de la guerra y han logrado obtener grandes fortunas con el conflicto armado. Hay procesos que todos conocemos producto de esa guerra, como las grandes matanzas en el Urabá, la apropiación ilegal de tierras y la complicidad en torno a ello. Nosotros pensamos que por eso es importante hacer reformas que permitan que los recursos lleguen a todos los colombianos y así evitar la continuidad del conflicto. Se trata de armonizar el país para que unos pocos no se sigan alimentando de la guerra.
A propósito de paz y guerra, el Cauca ha sido epicentro del conflicto armado colombiano, sus habitantes no han conocido un solo momento de tranquilidad…
Por eso hay que marchar hacia la pacificación de Colombia, sobre todo porque el Cauca ha sido una de las regiones más sacrificadas. Hay que hacer un país distinto que permita oportunidades para todos y no para los ricos. Los caucanos tienen mucho que enseñarle a Colombia porque han sido, buena parte, víctimas de un conflicto sin tregua. La paz es muy importante para este departamento porque le cambiará para siempre su cotidianidad.


tomado de:  http://www.elpueblo.com.co/elnuevoliberal/al-uribismo-le-interesa-la-paz-porque-vive-de-la-guerra/#ixzz31XZhWpmx

lunes, 5 de noviembre de 2012

COLOMBIA: “QUE NO SE REPITA LA HISTORIA DE NEGOCIACIÓN SEGUIDA DE REPRESIÓN CONTRA EL PUEBLO”

Sergio Ferrari (especial para ARGENPRESS.info)http://www.argenpress.info/2012/10/colombia-que-no-se-repita-la-historia.html#.UItnYSbofdg.twitter
“El movimiento social no puede quedar fuera del proceso de paz” / “Se hace imprescindible un cese de hostilidades inmediato” / “Apostamos a una Ruta Social Común para la Paz”.

El movimiento social colombiano “viene dando pasos importantes hacia una mayor unidad”, lo que le permite percibir el proceso de paz con relativa seguridad. Sin embargo, es fundamental seguir limando las diferencias y comenzar a clarificar “quien van a asumir la vocería de dicho movimiento a la hora de la negociación”. Diagnóstico y perspectiva avanzadas durante una reciente visita europea por Marylén Serna Salinas, dirigente campesina del Cajibío (Cauca, sur-oeste colombiano), una de las responsables a nivel nacional del Congreso de los Pueblos. Espacio que reúne a numerosas iniciativas, organizaciones y plataformas sociales y que apuesta, junto con otros actores sociales, a participar activamente en la construcción “de una paz con justicia en Colombia”. Entrevista.



P: ¿Cómo percibe el movimiento social la actual coyuntura de diálogo para la paz?

R: Con algo de sorpresa, al principio, con una gran expectativa, ahora. Estamos generando las condiciones para una participación efectiva en el proceso de paz. Queremos afianzar un real movimiento por la paz que sea incluyente, en el que participen todos aquellos que han venido contribuyendo desde años y desde distintos escenarios y regiones a ese objetivo. Proponemos, también, consensuar y construir entre todos lo que denominamos como *agenda social*, es decir las propuestas y temáticas concretas, que expresan las reivindicaciones de los diferentes sectores sociales. Somos conscientes que es esencial definir la forma organizativa de la participación del movimiento social en el proceso de negociación. Porque no vamos a poder ser miles los que nos sentemos en una mesa. Nuestro dilema es cómo ser participativos, diversos, incluyentes y al mismo tiempo, asegurar aportes reales, concretos, sistematizados, consensuados, al proceso en marcha.

P: ¿Quién y cómo puede convocar al conjunto para que desde la sociedad civil, desde la base, se participe en el proceso de paz, dada la multiplicidad de actores sociales en la Colombia actual?

R: Es una pregunta clave. Es inimaginable que solo el Congreso de los Pueblos lo logre. Ni siquiera, me animaría a decir, solo el movimiento social articulado puede abogarse la representación de la sociedad colombiana en su conjunto. Hay que ir más allá. Conscientes de esta realidad, hemos convocado desde hace seis meses a la promoción de la Ruta Social Común para la Paz. A donde han ido confluyendo diferentes sectores y plataformas que coinciden en la necesidad de una salida política al conflicto armado. La Ruta se lanzó públicamente el pasado 8 de octubre en el marco de una movilización nacional convocada en la semana de la indignación. Soy optimista cuando veo que en los últimos dos años se ha ampliado el espacio de unidad popular, que ahora reconoce a esa Ruta Social Común para la Paz como una propuesta importante. Participan o la apoyan, entre otros, movimientos de víctimas, las organizaciones estudiantiles, algunos sectores de los trabajadores, Colombianos y Colombianas para la Paz, la Marcha Patriótica, la Red de Iniciativas de Paz desde la Base, el Congreso de los Pueblos, la Coalición de Movimientos Sociales de Colombia. Y un sinnúmero de otras iniciativas...

La representación del movimiento social

P: ¿Cuál es el debate más complicado al interior de un espectro tan diverso?

R: Pienso que va a ser aquel en torno al concepto de la paz y de la participación. A nivel de agenda, todas nuestras organizaciones y escenarios han ido trabajando los contenidos. Y tenemos hoy una serie de insumos. No queremos inventar nada nuevo. Sino sistematizar mejor lo consensual. Intuyo que la dificultad más grande a lo interno del movimiento social será sobre la cuestión de la representatividad del mismo en el diálogo y la negociación. Porque somos muchos: hay organizaciones locales, plataformas, regiones enteras, pueblos indígenas, los afros…Y de la misma manera que no le queremos entregar nuestra vocería de movimientos sociales a las insurgencias ni al Estado, va a ser denso definir a quién le entregamos nuestra representación en el proceso de negociación de la paz… Y ahí vamos a poner a prueba los avances reales que hemos hecho hasta ahora en cuanto a la unidad.

P: Se trata de un movimiento social amplio. Pero por el momento, los que están montados en el tren de la negociación son un sector de la insurgencia y el Gobierno. ¿Cuál será la reacción de uno y otro cuando el movimiento social unificado exija participar también en ese proceso?

R: Pienso que va a haber una mayor dificultad con el Estado. De hecho, el Gobierno ya planteó que el método de participación de la sociedad civil será a través del Consejo Nacional de Paz, que es una figura institucional, no autónoma y supeditada al poder. En ese Consejo, el movimiento social tendría una participación reducida ya que hay otros sectores como los empresarios que van a estar también presentes. Esa propuesta oficial no es suficiente. Incluso, en la Ruta Social Común para la Paz está en discusión si participaríamos o no en ese espacio. Por lo tanto, vemos ya que esa va a ser una disputa que muy seguramente la vamos a poder dirimir solo con la movilización, como lo hicimos en la primera quincena de octubre. Para exigir la participación amplia, para ambientar la paz, para posicionar la necesidad de una agenda social. Con respecto a la posición de la insurgencia: el Ejército de Liberación Nacional (ELN) siempre ha sido explícito en cuanto a la necesidad que la sociedad civil participe en un proceso de paz. Las FARC, especialmente en sus últimas intervenciones, también hablaron de esta necesidad.

El tren de la paz

P: El proceso de diálogo FARC-Gobierno ya está lanzado. ¿No hay un riesgo que los tiempos políticos de esa negociación no coincidan con los del movimiento social que todavía no participa en dicho proceso? Y que por lo tanto podría quedarse fuera de este tren en marcha…

R: Pensamos que la agenda definida para esta fase de negociación entre la insurgencia y el Estado no se puede cargar demasiado, porque sería reventarla. Para este momento de negociación es suficiente. Aunque es insuficiente para un proceso de paz más estratégico. Esta fase la acompañamos, la saludamos, y no reclamamos, en todo caso como Congreso de los Pueblos, ahora, nuestra participación. Queremos acelerar nuestra propia preparación en tanto movimiento social para estar en el tren en una próxima fase donde se debata la agenda social. Que integre temas estructurales como tierra-territorio; las políticas económicas; presencia de las multinacionales en el país; los derechos del pueblo -como educación, salud-; la justicia y reparación ligadas al debate sobre la impunidad…

P: Algunas organizaciones en Colombia insisten en que es necesario que se inicien a corto plazo los diálogos humanitarios regionales entre los actores armados, el Estado y las organizaciones sociales, para discutir temas muy concretos como la no incorporación de los niños y jóvenes a la guerra, el derecho humanitario etc. Dichos diálogos son todavía penalizados por las leyes. ¿Cuál es su visión?

R: Sería importante lograr un cese al fuego mientras avanza la negociación. Es esencial que el conjunto del pueblo entienda la dinámica y la necesidad de la paz, lo que no se va a lograr si continúa el conflicto en las comunidades, en el territorio.

P: ¿Cómo sintetizaría su mensaje a la comunidad civil internacional?

R: Que hay un resurgimiento del movimiento social y del deseo de la unidad. Ese movimiento apuesta hoy a un proceso de paz con justicia social. Y que es imperante el acompañamiento, la solidaridad y el apoyo de la comunidad internacional.

P: ¿Y el cese inmediato de hostilidades en los territorios?

R. Sí, también. Señalo tres conceptos importantes. Que participen de la negociación las dos insurgencias, para evitar que el proceso actual se quede cojo. Que haya un cese de hostilidades en los territorios. Y que nos aseguren garantías para la inclusión efectiva del movimiento social. Porque no podemos imaginar que nosotros participemos pero al mismo tiempo se nos amenace o persiga. Y eso es un llamado muy concreto al Gobierno. Que no se repitan otras experiencias que hemos vivido, donde la sociedad civil se batió por participar en la negociación y fue amenazada, estigmatizada, perseguida y asesinada.

P: ¿Qué es lo diferente hoy que le da al movimiento social confianza en que esta construcción actual de la paz pueda prosperar?

R: Que el movimiento social se está apropiando realmente de la construcción de la paz y la exige. Hemos ganado en unidad si bien hay mucho todavía para avanzar. Todo esto sin olvidar que la gente en Colombia está muy cansada de la guerra. Por lo que impera un marco favorable para construir la paz con justicia social.

Sergio Ferrari, en colaboración con E-CHANGER, ONG de cooperación solidaria presente en Colombia. 

domingo, 7 de octubre de 2012

de Alvaro Obregon en Mexico a Hugo Chavez en Venezuela

Álvaro Obregón Salido


Por Javier Lopez B

En su libro,"POLEN LIRICO", libro de conferencia , José María Vargas Vila hace referencia de Álvaro Obregón, para quiene no lo conocen, Álvaro Obregón Salido (Hacienda de Siquisiva, Navojoa, Sonora; 19 de febrero de 1880 — Ciudad de México, Distrito Federal; 17 de julio de 1928). Fue un militar y político mexicano que participó en la Revolución Mexicana y fue el 48° Presidente de México entre el 1 de diciembre de 1920 y el 30 de noviembre de 1924.

De el Vargas Vila diría:

"Felizmente , la América despierta, la América se organiza, la América se defiende.....un designio generoso del destino, puso al frente de aquella nación de héroes a un hombre superior al destino mismo, y llamado a realizar los mas vastos designios en la historia; desgraciadamente ese hombre esta en el poder y aparecería como una adulación; lo que no seria sino el grito de justicia; pero también seria una ingratitud de la historia no decir todo lo que el destino tiene reservado a ese pueblo... a sido la falange roja la que a redimido al pueblo de México, al verdadero pueblo y a llevado al poder a la raza oprimida, la raza esclava, que llego resurrecta , libertada y vencedora al capitolio nacional....tal a sido la obra de obregón , de su gobierno radical, del partido socialista, del partido agrario, del partido laico, que son sostén de la obra, y forman la legión de hombre libres , agrupados a la sombra de su bandera...una obra de liberación...de la
 Liberación del territorio nacional por las victorias que han puesto a raya las invasiones del filibusterismo yanqui....
la creación de diez mil bibliotecas públicas en las principales ciudades y pueblos del país, ajenas a todo dogma religioso, sin la tara teológica... que era un indio en México antes de la revolución libertadora...era un paria, un ilota, un esclavo miserable...que es hoy? un hombre libre , un ciudadano, un propietario que ha roto todo nexo con la esclavitud y la miseria; ya no tiene amos; la libertad es suya; y suya también la tierra que lo alberga; ya el sudor de su frente no enriquecer al amo codicioso que lo explotaba; ahora riega con ese sudor su propio predio..Un centenar escaso de grandes propietarios, casi en su totalidad extranjeros, poseían y explotaban el suelo...ese despotismo rustico acaba de ser decapitado por la ley agraria, nacionalizando de hecho el territorio mexicano..esa socialización del suelo patrio, crea un pueblo, donde había una tribu y proclama como una realidad tangible lo que hasta hoy parecía ser una ilusión, dormida en el corazón.
 De la utopía.... ¿cómo no sentirnos orgullosos de tener grandes hombres y grandes pueblos al servicio de la libertad?".
tal fue la lucha de obregón ayer en México, la misma que hoy libran en América , hombres como Chávez, correa, morales, como la libraron, salvador allende, Fidel castro y muchos otros mas..

Las elecciones presidenciales de hoy en la patria de bolívar, son importantes no solo para el pueblo venezolano, que ratificara sin lugar a dudas el triunfo absoluto del  proceso político que construyen hacen 14 años, sino también para  Latinoamérica y para los pueblos irredentos, porque le permitirá cotejar  su propia realidad y comprobar que si es posible  con la unidad de todos lograr las conquistas logradas hasta ahora por los hermanos venezolanos

No es fácil la construcción del socialismo y menos en estos tiempos de hegemonía capitalista, no es fácil la construcción de una nueva sociedad, pero tampoco es imposible, porque tanto ayer como hoy, otro mundo si es posible con la lucha y el aporte de todos



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